Hola, mucha gente antes que yo ha hecho una valoración del viaje, la mia es diferente, porque desde el principio me pareció un sueño, como un ayuntamiento pequeño como es el que tenemos podía hacer un viaje de esta envergadura.
Mas que un sueño me pareció un cuento y así es como os lo relataré.
Había una vez un valle llamado Valle de Mena. En ese valle había un festival de folclore el cual consistía en que vinieran al valle un grupo de gente de un país seleccionado, y nos mostraban su cultura en forma de trajes típicos, bailes y convivencia durante una semana.
Los años fueron pasando y se repetía el festival con igual expectación y gran acogida, hasta que una idea brotó en la mente de alguien ¿Por qué siempre tenían que venir países de fuera a mostrarnos su cultura?, ¿no podríamos enseñar al mundo nuestra cultura? y así nació la idea del intercambio con Ucrania.
La idea había nacido, pero se encontró numerosos escollos en su camino, pero gracias al tesón, esfuerzo e ilusión de numerosas personas que creían en ella, fue tomando cuerpo hasta que finalmente se hizo realidad, 18 meneses fueron escogidos para realizar el intercambio.
Las órdenes fueron dadas por el teniente Ander, el cual envió a su lugarteniente Biti para que la misión tuviera éxito.
Con la idea de aventura partieron de Bilbao con rumbo a Madrid para hacer escala y luego a Kiev, una idea impensable unos meses antes y una realidad en aquellos momentos. Nada mas llegar al aeropuerto se encontraron con la primera sorpresa, les estaba esperando su princesa (Olga).
Las órdenes fueron dadas por el teniente Ander, el cual envió a su lugarteniente Biti para que la misión tuviera éxito.
Con la idea de aventura partieron de Bilbao con rumbo a Madrid para hacer escala y luego a Kiev, una idea impensable unos meses antes y una realidad en aquellos momentos. Nada mas llegar al aeropuerto se encontraron con la primera sorpresa, les estaba esperando su princesa (Olga).
Pero como suele suceder en estos casos, la princesa tenía un problema, necesitaba un visado para poder venir a España para su currículo y nosotros nos pusimos a ello.
Por el camino fueron reclutando gente para su causa y el primero fue Rufino, el cual les ayudó con todos los papeles y les facilitó una audiencia con la embajadora de España en ese reino, después se unió a la causa Valeri, el cual les acogió y les dio una gran cena para que pudieran coger fuerzas para su proyecto.
El siguiente en unirse fue Vadim o traducido a nuestro idioma “Yesterday”, el cual se encargó de la misión de guiarnos por los caminos de kamenets, Dima, el infiltrado en las líneas enemigas, el cual se encargó de proporcionar logística y escolta en el regreso a casa hasta el aeropuerto, estas personas fueron los más importantes aliados, pero cada uno de los valientes meneses reclutó gente que iba conociendo por la calle como, Alexander, magnífico guerrero
ucraniano forjado en mil batallas con la vida, los empleados del hotel Gala y Natasha la simpática dueña del ciber, que nos cedieron sus instalaciones para poder enviar los partes de guerra, …, tantos aliados se unieron que sería imposible ponerlos a todos, sin olvidarnos de la princesa, que realmente se comportó como tal, que tanto les ayudó, y siempre con una sonrisa en la cara. Reunido el ejército, solamente les quedaba el asalto al castillo, cosa fácil por que iban con el corazón y una fe ciega en sus ideales.
mismo alcalde de Kamenets O.Ma3ypyak y su teniente Oleg, que les facilitó una gran cena y fiesta una vez concluida la batalla en el castillo, que nuestros jóvenes y valientes meneses agradecieron y disfrutaron como nunca en sus vidas, con grandes trozos de brontosaurios a la parrilla, pinchos ensartados en largas espadas, degustaciones de bebidas típicas de aquellas zonas, fogatas y hogueras ambientando en el suelo del castillo, música tradicional, bailes en los que se mezclaban y danzaban entre soldados de otras regiones,…, en fin todos los elementos para que aquella noche se les quedara clavada en lo más profundo del corazón.
Una vez concluida la batalla, nuestros bravos meneses se dispusieron a emprender el regreso a casa, pero fueron convencidos para pasar un día más en aquel formidable lugar. El día transcurrió con un desfile del ejército por la mañana, seguido de una esplendida comida y tiempo libre a la tarde para poder visitar y mercadear objetos típicos de la zona para traer como recuerdo.
A la noche se organizó una fiesta, ya no en el castillo, sino en la plaza del pueblo a la que acudió numerosa gente de aquella ciudad donde conocieron a más gente y disfrutaron aun más de su hospitalidad.
Ya tocaba la retirada una vez terminada la fiesta y después de haber dormido un poco, se
A la noche se organizó una fiesta, ya no en el castillo, sino en la plaza del pueblo a la que acudió numerosa gente de aquella ciudad donde conocieron a más gente y disfrutaron aun más de su hospitalidad.
Ya tocaba la retirada una vez terminada la fiesta y después de haber dormido un poco, se
dirigieron hacia el aeropuerto. Ahora tocaba la parte más dura de todo el viaje, la despedida o el hasta luego, dejar aquella tropa de compañeros y amigos con la que una gran amistad habían forjado, con la promesa de no olvidar jamás lo vivido.
Una vez llegaron al aeropuerto de Bilbao, se dieron cuenta que realmente el viaje en sí mismo había terminado, se les notaba en la cara, pero siempre les quedará el recuerdo y los buenos momentos que vivirán cada vez que se encuentren y rememoren las anécdotas allí vividas.
Una vez llegaron al aeropuerto de Bilbao, se dieron cuenta que realmente el viaje en sí mismo había terminado, se les notaba en la cara, pero siempre les quedará el recuerdo y los buenos momentos que vivirán cada vez que se encuentren y rememoren las anécdotas allí vividas.
Este intercambio supuso un reto personal para cada uno de ellos, tuvieron que luchar contra una cultura completamente opuesta, un lenguaje desconocido y un diccionario totalmente indescifrable, pero no sería una lucha corriente, fue una pugna en su interior por amoldarse, por aclimatarse, por adquirir una conciencia diferente a la que estaban acostumbrados, a dejar de pensar en sus costumbres y sus formas de vivir y aprender a valorar cada momento y cada situación.
Colorin colorado este cuento se ha acabado, pero estoy seguro que este fue el comienzo de otros cuentos que a partir de ahora surgirán y se vivirán con la misma emoción.
Ahora simplemente daros las gracias a todos los que nos habéis seguido, no os podéis hacer la idea el orgullo que nos hacia cada vez que estábamos allí y veíamos como subían las visitas y los comentarios, veíamos como recompensabais nuestros esfuerzo de colgar la crónica (que muchas veces no os podéis imaginar lo complicado que era el simple hecho de colocar un texto y poner unas fotos, aparte de que nuestra apretada agenda apenas nos dejaba tiempo para escribirla, descargar las fotos y escoger las mejores para poder colgarlas).
Ahora simplemente daros las gracias a todos los que nos habéis seguido, no os podéis hacer la idea el orgullo que nos hacia cada vez que estábamos allí y veíamos como subían las visitas y los comentarios, veíamos como recompensabais nuestros esfuerzo de colgar la crónica (que muchas veces no os podéis imaginar lo complicado que era el simple hecho de colocar un texto y poner unas fotos, aparte de que nuestra apretada agenda apenas nos dejaba tiempo para escribirla, descargar las fotos y escoger las mejores para poder colgarlas).
SALUDOS A TODOS JOSÉ RAMÓN PARTEARROYO







