Fotografías Malta Express

domingo, 26 de octubre de 2008

Crónica del Sábado 24 de Octubre


Amanece en la costa de Palombaggia un nuevo y apasionante día.
Tras asearnos y organizarnos, montamos nuestros equipajes en las furgonetas con rumbo a un increíble viaje en barco.






No habíamos abandonado el recinto de nuestro hospicio, cuando, para nuestra sorpresa, disfrutamos de un copioso desayuno.






Aun amaneciendo, con los primeros rayos del sol reflejando en el fondo del mar, nos adentramos en un viaje a otro tiempo y lugar, donde no existen mas belleza que las rocas pulidas por el agua del mar, y la arena. Nos ensimismamos con la belleza que desprende nuestras privilegiadas vistas.







Navegamos entre acantilados de más de 40m., nos adentramos por una gruta, en la cual los piratas corsos se escondían de las autoridades que los reclamaban, para ver los efectos erosivos del mar en las paredes, descubrimos un hueco en la cueva, por el cual se puede ver el sol, que precisamente tiene la forma de la isla, orgullo de la tripulación del barco que nos lleva.





El sol refleja miles de colores en el fondo del agua. Rodeando la isla de Bonifaccio volvemos a nuestro punto de partida, el puerto de la ciudad.



Descendemos del barco pensativos, intentando grabar en nuestra memoria cada momento, cada vista que hemos disfrutado, cada sentimiento que hemos tenido.
Es tiempo para las compras y una visita fugaz del pueblo, en la cual nos sorprendemos de encontrar una autentica ciudad dentro de las murallas que rodean la parte mas alta de la población.



Dos horas y media de viaje en furgoneta después, con parada incluida para reponer fuerzas, arribamos en las costas de la metrópoli administrativa de la isla, Ajaccio. No parecía la misma que unos pocos días antes, puesto que nos encontramos con una ciudad llena de vida, gente disfrutando de este esplendido y luminoso día, hasta que una estrepitosa tormenta hizo su aparición, borrando el rastro de la gente rápidamente, la cual hemos contemplado tranquilamente al abrigo de un café.




Ahora aquí nos encontramos, en la solitaria cubierta del barco, saboreando la brisa marina, contemplando a las estrellas, y en el silencio del mar, lugar excepcional en el que redactar esta pequeña y humilde crónica de este día.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

joserra, que bien acompañado se te ve, eh? jeje

Anónimo dijo...

Han llegado para mí las vacaciones escolares de los Santos y con ellas tiempo sobrado para recordar los momentos tan intensos vividos con todos vosotros durante los días de estancia en Corte.
Cuando marchasteis para Porto Vecchio, quedé algo desorientada sin vuestra compañía y los días siguientes fui conectándome a menudo a los blogs para saber del grupo; me alegró que disfrutarais las etapas del magnífico litoral corso. Ya habréis llegado a vuestro destino respectivo (Güeñes, Balmaseda, Valle de Mena) que espero conocer algún día, pues la verdad es que os he tomado cariño y seguro que nos volveremos a ver.
Esperando noticias vuestras.
Un fuerte abrazo a todos.

Mathilde

Anónimo dijo...

Y colorín colorado.....este sueño no se ha acabado; ahora os toca trasmitir todo lo vivido...hablar de Córcega en cada esquina, con todos vuestros amigos y familiares, y sobre todo contar las risas, las aventurillas, mostrar las fotos, las mil y una fotos que la isla os ha ofrecido y de esta manera este sueño no se acabará nunca y permnecerá simpre latiendo en nuestros corazones...