Fotografías Malta Express

jueves, 23 de octubre de 2008

Crónica del Miércoles 22 de Octubre

Como todas las mañanas, comenzamos el día con una gratificante y revitalizadora ducha.
Una vez listos todos, nos reunimos al lado de la chimenea para tomar el gran desayuno que nos ha preparado nuestro casero D. Pierre. Hoy hemos desayunado más de lo normal, ya que el día se presenta duro; pues hay preparada una ruta por el Parque Natural de la isla de Córcega.
Nada más llegar nos percatamos de que la ruta no va a ser “un camino de rosas”, así que nos marcamos un objetivo principal, que es llegar hasta el primer lago que hay a 1730m de altitud, y como secundario llegar al siguiente, que está a unos 2100m (hazaña solo superada por cinco valientes).


El ascenso ha sido duro ya que la montaña es bastante escarpada, menos mal que el tiempo y (la fuerza) nos han acompañado.
El esfuerzo ha merecido la pena; desde arriba las vistas son preciosas, pudiéndose contemplar en el paisaje los efectos del otoño. El agua de los lagos es tan cristalina que se podía ver claramente el fondo de los mismos.


Al bajar hemos dado buena cuenta de los bocadillos que nos han hecho la gente de Güeñes, y como la gente de este viaje es tan marchosa y divertida se ha preparado una mini-rave en el parking, que riete tu de los Monegros.
Tras habernos maravillado por el esplendor de la Madre Naturaleza, que en esta ocasión nos ha premiado con la octava maravilla del mundo; el valle de la Restorico; nos tomamos nuestro merecido descanso después del esfuerzo de la ascensión.


Una ducha y una escueta siesta, nos basta para seguir con el agitado ritmo de nuestra vida en esta pequeña isla situada en medio del mediterráneo. Una tarde melancólicamente lluviosa nos esperaba en esta pequeña ciudad llena de vida.
Dirigió, pues, esta expedición sus pasos hacia un encuentro repleto de personas dispuestas a compartir sus culturas con sus bailes y cantos, y una recepción con el fin de relacionarse (fiesta Erasmus).


Tras esta obligada recepción, nos encaminamos (no sin algunas dudas y reticencias en el grupo) hacia una obra teatral, donde las reflexiones de un viejo bohemio contadas ante las atentas miradas de un entregado público. El argumento de esta representación era la paradoja de la vida; su sencillez pero a su vez la complejidad de dicha sencillez. El idioma no es un factor limitante a la hora de comprender una obra ejecutada, por un brillante actor.


Esta noche podremos disfrutar de una fiesta “Erasmus” y no sabemos cómo acabará!
Ya sabéis, el futuro no está escrito!!!!



Maikel y Alvaro

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué miedo!!! estoy ansiosa de leeros mañana a ver que ha sido de la noche... Seguro que muchas anécdotas, qué envidia me dais :-(
Esta vez me han encantado las fotos eh chicos? Eso es precioso!!

Cuidaos mucho y disfrutad.
Besitos!

Anónimo dijo...

Hola Aita:
Si ves al delfin de Bonifaccio sácale una foto...que seguro que está por allí.
Bss. Tu princesa: Jone