Comienza la aventura y la verdad no tenemos casi fuerzas para contaros nuestro día.
El madrugón, que muchos de vosotros también habréis sufrido, nos ha dejado muertos para el resto de la jornada.
El viaje ha sido eterno y el sueño ha dominado nuestros cuerpos, sobre todo durante las tres horas de espera en Barcelona. Y preguntaréis… ¿por qué? Mejor que os lo cuente Iker, ya que en su eterna búsqueda de un desayuno económico (2 hamburguesas de Mc Donald’s por 2 euros) ha perdido su billete Barcelona-Malta. Suerte que dos estupendas balmasedanas, o sea, Ane y Naia, lo han encontrado.
El viaje en avión Barcelona-Malta ha sido movidito desde el principio. Para empezar, se ha ido la luz varias veces antes de despegar, aunque la mitad de nosotros ni se ha enterado porque ya estábamos en el noveno sueño.
MALTA: un calor bochornoso y ¡enormes gotas de agua! Como podréis observar en la foto, nada más llegar nos han montado en un autobús de última generación (ironía) que nos ha llevado al albergue. ¡Y menudo albergue! Habitaciones para dos y tres personas enormes con cocina, baño…vamos, ¡todo un lujo! Pero no es oro todo lo que reluce…y es que se dice, se comenta, que Azku, el cámara, ha roto una cama nada más sentarse (no nos preguntéis cómo).
Una suculenta cena nos esperaba después de un largo día de “acá pa’ allá”. Eso sí, el horario no ha sido el más habitual (a las 18:30 estábamos sentados en la mesa).
Y para terminar la etapa hemos acabado en un bar alemán animando al Athletic, aunque no haya servido de mucho… (¡pandilla de vagos!) Poco más que añadir de este primer día, mañana más y mejor.
Ane, Naia y Garazi, corresponsales en Sliema.
1 comentario:
Un saludito para esos chicos meneses. que envidia me dais cacho perros, ahi tenia que estar yo ahora y no aqui apagando fuegos como un bobo. Sol, playa, cerveza fria, chicas guapas, jodeeeeeeerrr!!!!
P.D: PPHHFPA
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